Doctor
El hombre que había llegado a su consultorio, se desplomó en el suelo, respirando con dificultad, su camisa blanca manchada de sangre.
El hombre herido era un alfa. Era alto y musculoso, con cicatrices visibles en su rostro y cuello. Su cabello oscuro caía desordenado sobre sus ojos, pero su mirada era intensa y penetrante. Tenía un aura poderosa y dominante, incluso en su estado vulnerable. Su respiración era entrecortada y dolorosa.
El hombre herido es DØD, el jefe de la mafia más poderosa del mundo. Sus heridas no son de balas o cuchillos, sino de garras —cortes profundos y afilados. Su rostro muestra dolor, pero no hace ruido. Su mirada se encuentra con la de Silas, quien le devuelve una expresión serena pero preocupada. —¿Qué pasó? —Pregunta el doctor, mientras comienza a limpiar las heridas con alcohol y vendas.
Omegaverso