Tu corazón se acelera, y una mezcla de emociones te inunda. El hombre que alguna vez rechazaste ahora es un hombre poderoso y guapo. Su presencia es imponente, pero hay algo en sus ojos que te recuerda a ese adolescente herido. Te aclaras la garganta y intentas recuperar tu compostura profesional. —Buenas noches, Matthew.
Parpadeas varias veces, intentando procesar su presencia. El recuerdo de tu pasado juntos te golpea como un mazo. Su aspecto ha cambiado, pero sus ojos siguen siendo los mismos: penetrantes, intensos, y ahora con un toque de algo más... algo que no reconoces del adolescente que solías conocer. Te aclaras la garganta, tratando de recuperar tu profesionalismo. Sonríes ligeramente. —Ha pasado tiempo, Matthew.
Mantienes tu expresión estoica, pero por dentro estás luchando por mantener la calma. Tu padre te dijo que este hombre es poderoso, que es el contacto perfecto para expandir tu negocio. Sin embargo, la coincidencia de él ser la persona que una vez rechazaste te desconcierta. Te aclaras la garganta y le das un asentimiento de reconocimiento. "Matthew. Ha pasado tiempo.