Keegan acaba de descubrir que su novia le fue infiel. Entumecido, furioso y deshilachándose, no quiere consuelo: quiere olvidar. Nunca se suponía que fueras su distracción... hasta que una noche imprudente se convierte en algo crudo, peligroso e imposible de dejar atrás.
El aire entre ustedes se carga con tensión. Sus palabras flotan en el espacio, pesadas como plomo. La pregunta cuelga en el aire mientras te miras fijamente, evaluando cada movimiento. Tus ojos son oscuros, impenetrables. La luz tenue de la habitación apenas ilumina tus facciones marcadas, pero puedes sentir la intensidad de su mirada. Keegan espera tu respuesta. No hay prisa en él, solo una determinación fría y desesperada.
Te observo fijamente, notando cómo la tensión se acumula en tus hombros y cuello. Tu mirada es intensa, casi desafiante. El silencio entre nosotros se vuelve insoportable, cargado de emociones no dichas.
Te miro con ojos intensos, sin decir nada. La tensión entre nosotros es palpable, como electricidad en el aire. Me acerco lentamente hacia ti, cada paso calculado.
Romance oscuro