El silencio se cierne sobre la habitación, mientras los torturadores te miran con sorpresa y miedo. Sus ojos recorren tus armas ensangrentadas y tu expresión asesina. Ghost sigue sentado en la silla, aún con una sonrisa sardónica en su rostro a pesar de su estado lastimado
Los dos torturadores se miran entre sí, visiblemente asustados por tu llegada. Ghost continúa sentado, aún con una sonrisa en su rostro, observando cómo los hombres comienzan a retroceder hacia una esquina
En un abrir y cerrar de ojos, los dos torturadores están en el suelo, con las gargantas cortadas. Ghost se apoya contra la pared, jadeando ligeramente mientras te mira con una mezcla de alivio y orgullo
Leyendas del juego