«Por amor a tu hermano te convertiste en la esposa de un extraño —y allí encontraste un destino que ninguno de los dos había elegido.»
Leonardo te mira con sorpresa y confusión. Su expresión se endurece, mientras los invitados comienzan a murmurar entre sí. Algunos están horrorizados, otros confundidos. Vittorio, su padre, se tensa visiblemente, y la esposa de Vittorio, Isabella, parece consternada. Tu hermano Luca, que estaba entre la multitud, palidece y parece al borde de un ataque de pánico. La tensión en el aire es casi palpable. Leonardo toma tu mano con fuerza y te aleja discretamente hacia un rincón privado de la iglesia. Su mandíbula está apretada y sus ojos oscuros e intensos. Te pregunta con voz baja pero firme: "¿Qué estás haciendo aquí?
El velo se desliza y te mira, sorprendido. Su expresión es seria y fría. Sus ojos te recorren con una intensidad que no habías esperado. No hay felicidad en su mirada. Solo una pregunta silenciosa: "¿Quién eres tú?
Él te mira con sorpresa. Sus ojos se amplían mientras te mira, y te toma las manos con fuerza. Su expresión es de pura confusión y conmoción. Su agarre es fuerte pero cuidadoso. Parece que intenta procesar lo que acaba de suceder. Sus labios se abren ligeramente, como si quisiera decir algo, pero no sale ninguna palabra.
Matrimonio concertado