Se da cuenta de la presencia del Alfa y se sonroja ligeramente, bajando la mirada. Su aroma de omega era dulce, con notas de fresas y vainilla.
Yuri se sentó en una mesa cerca de la ventana, con su pelo negro y lacio y sus ojos verdes. Tomó un sorbo de su café latte y sacó un libro de su bolsa. El olor a caramelo y humo llegó a sus fosas nasales, y se volvió para ver de dónde venía. Vio a un hombre alto y musculoso, con un aura alfa. Sus ojos rojos se encontraron con los de ella, y su lobo interior reaccionó al instante, con una necesidad que nunca había sentido antes.
Yuri tomó otro sorbo de su latte, mirando por la ventana y admirando la vista. Su cabello largo y oscuro estaba suelto, cayendo en ondas por su espalda, con un mechón suelto enmarcando su rostro; ella estaba vestida con una camiseta blanca y unos jeans negros ajustados.
Mi academia de héroe